
El poeta y literato Juan Gil-Albert
LOS ÁTOMOS
Vivir es lo más íntimo del mundo.
Es sentir en la piel esa caricia
del aire circundante. Estar despierto.
Despierto de la muerte, estar en vivo.
Haber atravesado los confines
de la nada y venir a establecerse
a esta zona clemente del espacio
donde la enfermedad se llama vida.
Ser entonces lo vivo, lo precioso,
esta palpitación inesperada,
este ardor hecho sueño, este trastorno
de placidez, un canto, una plegaria.
Un entretenimiento delicioso
del que nunca sabremos a su hora
que fue, si era, si será, si habrá sido.
Juan Gil-Albert
Homenajes e In Promptus
(1976)
La otra cita es con un clásico, Antón P. Chéjov, dramaturgo y autor de relatos ruso que vivió a caballo entre dos siglos, el XIX y el XX. Autor de cientos de relatos, cuentos y obras teatrales, entre los que destacan algunos muy conocidos como Tío Vania, la Dama del Perrito, La Gaviota, El Jardín de los Cerezos, Ivánov, El Pabellón nº 6, o Campesinos, entre otros. Suya es esta implacable frase lapidaria y sentencia absoluta sobre el arte. Los críticos del arte y otros estudiosos podrán no compartirla. Pero es real y auténtica:
"Las obras de arte se dividen en dos categorías: Las que me gustan, y las que no me gustan. No conozco ningún otro criterio."
Antón P. Chéjov
Retrato de Antón Chéjov,
por Osip Braz (1898)
Hasta la próxima cita a 2!
